0012269275

La agencia de calificaciones Moody’s rebajó la nota de Grecia a Caa2, apenas dos escalones por encima del nivel que marca una inminente moratoria, y colocó al país en “perspectiva negativa”, mientras el gobierno encabezado por Alexis Tsipras intenta una negociación sobre su deuda con la llamada troika (FMI, Banco Mundial, y Banco Europeo).

Un mes atrás, la agencia de calificaciones Fitch Ratings también había rebajado la nota del país heleno por el mismo motivo, desde B a CCC, sumado a la falta de acceso al mercado y a la ajustada liquidez, que ejercen presión sobre los fondos del Gobierno.

Luego de una reunión del Eurogrupo -en la que los ministros de Finanzas de la zona euro discutieron el viernes en Riga, sin resultados-, los cónclaves se reanudaron en Bruselas en busca “de llegar a un acuerdo benéfico para ambos”, según la terminología griega.

Allí, Grecia presentó a sus acreedores una serie de medidas que, sin ser espectaculares, van en el sentido deseado por ellos, en lo que parece un ejercicio de equilibrista por parte de Tsipras para satisfacer a Bruselas y a su partido.

Según el diario Kathimerini, estas reformas podrían generar 1.300 millones de euros y prevén entre otras cosas una imposición creciente de los contribuyentes más ricos, tasas sobre los productos de lujo, venta de licencias de televisión, medidas para hacer más eficaz el cobro del IVA, y una luccga más eficaz contra el contrabando.

Sin embargo, no hay demasiadas certezas en relación a su calendario e incluso su presentación en el parlamento.

Los expertos técnicos del Eurogrupo (Euro Working Group) se reunieron este miércoles, antes de otro encuentro del grupo de Bruselas (representantes de Atenas y de sus acreedores) el jueves, según informaron las autoridades griegas.

La parte griega elaboró, con miras a ambas reuniones, una serie de reformas tendientes a aumentar los ingresos del país.