Chevrolet-Viva-Proyecto-Jade-1

Hace meses que General Motors viene hablando del modelo con el que sustituirá al Chevrolet Celta, pero no fue recién hasta el mes de agosto cuando el fabricante anunció una enorme inversión de 2.800 millones de dólares destinados a producir no solo al hatchback, sino también a un sedán y a un SUV en su planta ubicada en Brasil. Este trio de vehículos que forman parte del denominado Proyecto Ambar incluirán no solo al sucesor del Celta, sino también a un sedán para suceder al veterano Classic, además de un inédito mini SUV, que podría basar su estética en el prototipo Adra.

Estos productos contarán con la actual identidad visual de Chevrolet, presentes las ultimas novedades de la marca, que se caracteriza por su doble parrilla frontal y el emblema de la marca de gran tamaño, ubicado en su centro. Los tres modelos estarán basados en una arquitectura inédita. Tal como viene ocurriendo en los últimos años, las marcas abandonan los modelos regionales, para dar cabida a productos que puedan venderse en otros lugares del mundo, especialmente en mercados de características similares al Mercosur, algo menos exigentes que el europeo como lo son India, China y Rusia, en donde incluso podrían llegar a producirse.

Lo que aun se desconoce es que tipo de mecánica adoptarán estos modelos, que bien podrían al igual que sus competidores mas directos ir por el camino de los propulsores de tres cilindros y 1.0 litro que poco a poco se van afianzando en la región y que la marca ya ofrece en otros mercados, en opciones turboalimentadas de 90 y 115 caballos de fuerza y que en su versión aspirada rinde 75 cv. Se espera que el sustituto del Celta sea el primero en arribar al mercado en 2017, un modelo que deberá competir contra el Volkswagen Up!, el nuevo citycar de Fiat que todavía se encuentra en desarrollo y en menor medida el Ford Ka. Poco tiempo después llegarán el nuevo sedán y el mini SUV.