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Para fotografiar células en la actualidad lo más usado son los microscopios electrónicos, pero estos son costosos, no están al alcance de todos. En cambio, si pudiésemos simplemente usar una “super-lente”, los costes bajarían y cualquiera con un dispositivo móvil podría hacer fotos a nanoescala. Científicos aseguran haber dado con la solución para crear esta lente, gracias al uso de metamateriales, modificados para interactuar con la luz de una manera concreta; es el caso de la plata, que ha sido modificada para que actúe como cristal y deje pasar la luz en vez de reflejarla.

Por el momento no es posible magnificar la imagen de objetos menores de 200 nanómetros de manera óptica, de ahí la necesidad de usar microscopios electrónicos. Pero al mejorar la manera en la que las ondas de luz pasan por la lente, los científicos han resuelto este problema y sería posible obtener una imagen de un objeto menor de 200 nm sin perder resolución.

De hecho lo de “perfecta” viene porque en teoría no hay límite a lo pequeño que puede ser el objeto fotografiado, aunque entonces nos metemos en otros problemas como la necesidad de crear la lente a nanoescala. Ahora el objetivo es fabricar la lente en sí usando lo que han aprendido; un proceso que puede durar unos pocos años, pero que resultará en una lente que podríamos colocar en nuestro smartphone para conseguir imágenes increíbles sin gastarnos millones de euros.