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La lentitud en el sexo es un concepto moderno. Hay distintos investigadores que desean etiquetar la eyaculación precoz según el número de empujes sexuales o de los minutos que se tarda en eyacular. Pues posiblemente nada de esto tenga relación con la eyaculación precoz. Un hombre es eyaculador precoz cuando siente que no tiene control sobre su eyaculación, cuando él no decide cuándo eyacular y se va antes de tiempo, antes de lo que desearía. Sin control, repito, sin tener percepción de control sobre su cuerpo.

¿Y qué puede hacer que un hombre eyacule sin tener control absoluto de lo que está sucediendo? Pues entre muchos factores, me gustaría destacar 3:

– Un mal aprendizaje. Por ejemplo: chicos que aprender a masturbarse con prisas, con miedo a ser pillados por sus padres, que juegan a ver quién se corre antes y el que tarda más es el sancionado y el que lo hace más de prisa es quien gana, chicos que creen que el orgasmo es la única finalidad de la masturbación o del sexo y eso hace que no se disfrute de todas las sensaciones que estos juegos dan…

– La ansiedad. Me explico: quien se muestra muy ansioso por algo tiende a ir demasiado deprisa en todo. Y eso no significa que todo hombre nervioso pueda tener eyaculación precoz, pero seguramente hay una relación muy importante entre el hombre que tiene eyaculación precoz y la ansiedad. Es decir, que quien eyacula antes de tiempo suele tener ansiedad. Es por eso que es importante aprender a relajarse, a gozar del momento ya no tener prisa…

– El cuerpo está diseñado para eyacular pronto. Intentaré explicarlo con palabras sencillas y con un toque de humor. Como animales que somos, una de nuestras misiones en el mundo es la de reproducirnos para no extinguir la especie (me remonto a un argumento puramente reproductivo). Precisamente para conseguirlo, un hombre (el macho) puede fecundar a una hembra cada día y cuanto antes eyacule, antes se recuperará para poder seguir esparciendo sus “semillitas” por el mundo. Por lo tanto, eyacular deprisa permitirá estar listo de nuevo más rápido. Por lo tanto, podemos decir, que el cuerpo (en su finalidad reproductiva) está hecho para responder deprisa y sin tener muy en cuenta el placer, sino priorizando la eyaculación.

Por eso, la lentitud en el sexo es un concepto moderno. Porque, actualmente, lo que cuenta (o lo que debería contar) no es solamente ir deprisa para tener un orgasmo, sino ir gozando de todas las sensaciones que el cuerpo y las caricias ofrecen y que el orgasmo sea un punto más en las relaciones sexuales, no la finalidad en si. Porque cuando convertimos el sexo en el momento en el que una persona llega o deja de llegar al orgasmo, estamos olvidando que el sexo es placer y comunicación y nos centramos en el momento puramente reproductivo (o nos hemos dejado llevar por la creencia de que el orgasmo es lo más importante y nos olvidamos de gozar de todo).

Pero cuando un hombre llega a consulta y quiere durar más en sus relaciones sexuales, quiere tener el orgasmo más tarde, una de las primeras cosas que tenemos que trabajar es la manera como quiere alargar ese momento de placer… y son muchos los hombres que, influenciados bajo el modelo pornográfico, desean llegar al orgasmo más tarde mientras están teniendo penetración y están inmersos en los empujes sexuales y, normalmente, cuando están poseídos por lo que yo llamo “velocidad orgásmica”. A velocidad orgásmica… se llega al orgasmo. A velocidad orgásmica… no se puede prorrogar el orgasmo.

¿Cómo lo hace un hombre para retardar su orgasmo?

Seguramente el hombre que consigue alargar el momento de la eyaculación es aquél que no va deprisa en el sexo, es aquel que acaricia, que besa, que juega, que lame, que se deja acariciar, que se deja lamer, que juega a la penetración y luego vuelve a tocar, que vuelve a tener penetración lentamente, sale y se deja lamer o besa a su pareja, es aquel que no intenta retardar un orgasmo yendo deprisa, es quien goza de las sensaciones que su cuerpo le está brindando y que decide aumentar la velocidad y disminuirla para sentir cambios en la intensidad de sus sensaciones y es quien pone velocidad orgásmica cuando desea llegar al orgasmo o es capaz de llegar al orgasmo yendo lento pero estando muy excitado (pero porque realmente desea llegar al orgasmo y no porque su cuerpo se escapa a su voluntad).

¿Eres tú quien decide cuándo tener un orgasmo o son tus orgasmos quienes deciden por ti?

Fuente:  elperiodico.com