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El Wi-Fi cada vez está más presente en todos los lados. Desde hogares y lugares de trabajo hasta espacios públicos como centros comerciales, estaciones de transporte y incluso las calles de muchas ciudades. Pero uno de los problemas a los que se enfrenta, entre muchos, las limitaciones del espectro que usa, cada vez más demandado para distintos usos.

Con el fin de solventar ese y otros problemas relaciones con el Wi-Fi son distintas las universidades y empresas que están trabajando en el desarrollo del LiFi. La idea es tan simple como usar la luz normal y corriente para transmitir datos. Pero veamos en que punto se encuentra el desarrollo de esta tecnología, gracias a la demostración que pudimos presenciar durante el MWC de la mano de la empresa escocesa pureLiFi.

Para la emisión de la señal es necesario instalar un modulador junto a las bombillas LED, bombillas cada día más populares que se encargue de ir cambiando la señal para transmitir los datos. Por parte del dispositivo receptor necesitamos un fotodiodo receptor como otros emisores para que se pueda establecer una comunicación bidireccional.

Las ventajas del uso de luz visible para la transmisión de datos son varios. La primera es que no habrá problema de interferencias con otro tipo de comunicaciones, ya que todos los dispositivos electrónicos actuales usan frecuencias mucho más bajas. Además en cualquier lugar podemos encontrar bombillas, en interiores o incluso exteriores, y su adaptación a LiFi resultaría muy económica.

Pero es que además de su barata implementación y uso de un espectro no saturado el LiFi también sería un método de transmisión más seguro. Su corto alcance, el que pueda proporcionar una bombilla, hace de esta tecnología una manera segura de transmitir datos, al tener que situarse en el mismo haz de luz alguien que quiera entrometerse en la comunicación entre emisor y receptor.

Pero obviamente también hay desventajas e inconvenientes. El LiFi, por mucho tiempo que lleve ya investigándose, todavía ofrece velocidades bastante limitadas. En la actualidad pureLiFi solo ha conseguido transmitir a un máximo de 13 Mbps de bajada en entornos reales. Cierto es también que desde la misma empresa nos aseguraron que en pruebas de laboratorio han logrado alcanzar velocidades de “cientos de megas”, señalando algunos estudios que el límite teórico estaría en 800 Mbps de descarga.

Otro problema añadido, que ya hemos señalado en parte como ventaja, es su corto alcance. Para que la transmisión pueda ser mínimamente estable la distancia máxima entre el emisor y receptor se estima en unos 10 metros, aunque teniendo en cuenta que en interiores podríamos contar con tantos emisores de LiFi como bombillas tengamos tampoco parece un gran problema. También la transmisión sería cortada al interponer un objeto en el haz de luz, pero lo cierto es que las demostraciones que presenciamos eran necesarios varios segundos de interceptación para que la conexión se llegase a cortar por completo.

Ahora el reto al que se enfrentan pureLiFi como todas las empresas que están intentando apostar por esta tecnología es lograr reducir drásticamente el receptor, de manera que se pueda integrar en smartphones, tablets, portátiles y otro tipo de dispositivos. Por parte de pureLiFi no nos pudieron dar fecha para lograr superar este reto, apuntando a que todavía tendremos que esperar unos años.

Fuente: PURELIFI